20/4/09

Las Cinco Fuerzas de la Competencia

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Las negrillas, separación de algunos párrafos y la numeración al final son nuestras para efectos de estudio.

Tomado de:

http://es.wikipedia.org/wiki/An%C3%A1lisis_Porter_de_las_cinco_fuerzas

Análisis Porter de las cinco fuerzas
De Wikipedia, la enciclopedia libre

El Análisis Porter de las cinco fuerzas es un modelo elaborado por el economista Michael Porter en 1979, en que se describen las 5 fuerzas que influyen en la estrategia competitiva de una compañía que determinan las consecuencias de rentabilidad a largo plazo de un mercado, o algún segmento de éste.

Las primeras cuatro fuerzas se combinan con otras variables para crear una quinta fuerza, el nivel de competencia en una industria.

La rentabilidad de un sector industrial y de sus empresas

Para Porter, existen 5 diferentes tipos de fuerzas que marcan el éxito o el fracaso de un sector o de una empresa:

1. Amenaza de entrada de nuevos competidores.

El mercado o el segmento no son atractivos dependiendo de si las barreras de entrada son fáciles o no de franquear por nuevos participantes, que puedan llegar con nuevos recursos y capacidades para apoderarse de una porción del mercado.

2. Poder de negociación de los proveedores.

Un mercado o segmento del mercado no será atractivo cuando los proveedores estén muy bien organizados gremialmente, tengan fuertes recursos y puedan imponer sus condiciones de precio y tamaño del pedido. La situación será aún más complicada si los insumos que suministran son claves para nosotros, no tienen sustitutos o son pocos y de alto costo. La situación será aún más crítica si al proveedor le conviene estratégicamente integrarse hacia delante.

3. Poder de negociación de los compradores.

Un mercado o segmento no será atractivo cuando los clientes están muy bien organizados, el producto tiene varios o muchos sustitutos, el producto no es muy diferenciado o es de bajo costo para el cliente, lo que permite que pueda hacer sustituciones por igual o a muy bajo costo. A mayor organización de los compradores, mayores serán sus exigencias en materia de reducción de precios, de mayor calidad y servicios y por consiguiente la corporación tendrá una disminución en los márgenes de utilidad. La situación se hace más crítica si a las organizaciones de compradores les conviene estratégicamente sindicalizarse.

4. Amenaza de ingreso de productos sustitutos.

Un mercado o segmento no es atractivo si existen productos sustitutos reales o potenciales. La situación se complica si los sustitutos están más avanzados tecnológicamente o pueden entrar a precios más bajos reduciendo los márgenes de utilidad de la corporación y de la industria.

5. La rivalidad entre los competidores.

Para una corporación será más difícil competir en un mercado o en uno de sus segmentos donde los competidores estén muy bien posicionados, sean muy numerosos y los costos fijos sean altos, pues constantemente estará enfrentada a guerras de precios, campañas publicitarias agresivas, promociones y entrada de nuevos productos.


¿Cuándo se utiliza el análisis de las 5 fuerzas de PORTER?

Cuando deseas desarrollar una ventaja competitiva respecto a tus rivales.

(1) Cuando deseas entender mejor la dinámica que influye en tu industria y/o cual es tu posición en ella.

(2) Cuando analizas tu posición estratégica y buscas iniciativas que sean disruptivas y te hagan mejorarla.

Pero Internet ha cambiado algunas de las bases de las que partía Porter en 1980 para cada uno de los 5 factores. Porter mismo, a lo largo de estos años, ha ido modificándolas y adaptándolas al mundo actual.
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19/4/09

Estrategia Competitiva

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Las negrillas y separación en numerales de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

La discusión de esta temática sugiere que el problema de la estrategia competitiva no es solamente un problema de la gran empresa monopólica u oligopólica. La reducción de costos, la singularidad del producto o servicio, y la focalización de la población objetivo, son elementos a considerar en la formulación de la estrategia de competencia de toda empresa, individual y colectiva.

Dos elementos importantes en este artículo:

1. La definición de estrategia competitiva de Porter.

2. La relación de la estrategia competitiva con la fuerza y la ventaja competitiva.

Tomado de:

http://ricoverimarketing.es.tripod.com/RicoveriMarketing/id20.html

Las Estrategias Competitivas Genéricas de Porter

En 1980, Michael E. Porter, Profesor de la Harvard Business School, publicó su libro Competitive Strategy que fue el producto de cinco años de trabajo en investigación industrial y que marcó en su momento un hito en la conceptualización y práctica en el análisis de las industrias y de los competidores.

Porter describió la estrategia competitiva, como las acciones ofensivas o defensivas de una empresa para crear una posición defendible dentro de una industria, acciones que eran la respuesta a las cinco fuerzas competitivas que el autor indicó como determinantes de la naturaleza y el grado de competencia que rodeaba a una empresa y que como resultado, buscaba obtener un importante rendimiento sobre la inversión.

Aunque cada empresa buscaba por distintos caminos llegar a ése resultado final, la cuestión residía en que para una empresa su mejor estrategia debería reflejar que tan bien había comprendido y actuado en el escenario de las circunstancias que le correspondieron.

Porter identificó tres estrategias genéricas que podían usarse individualmente o en conjunto, para crear en el largo plazo esa posición defendible que sobrepasara el desempeño de los competidores en una industria.

Esas tres estratégias genéricas fueron:

· El liderazgo en costos totales bajos
· La diferenciación
· El enfoque


1. El liderazgo en costos totales bajos

Esta fue una estrategia muy popular en la década de los 70´s, debido al concepto muy arraigado de la curva de experiencia.

Mantener el costo más bajo frente a los competidores y lograr un volumen alto de ventas era el tema central de la estrategia.

Por lo tanto la calidad, el servicio, la reducción de costos mediante una mayor experiencia, la construcción eficiente de economías de escala, el rígido control de costos y muy particularmente de los costos variables, eran materia de escrutinio férreo y constante.

Los clientes de rendimiento marginal se evitaban y se buscaba la minimización de costos en las áreas de investigación y desarrollo, fuerza de ventas, publicidad, personal y en general en cada área de la operación de la empresa.

Si la empresa tenía una posición de costos bajos, se esperaba que esto la condujera a obtener utilidades por encima del promedio de la industria y la protejiera de las cinco fuerzas competitivas.

En la medida en que los competidores luchaban mediante rebajas de precio, sus utilidades se erosionaban hasta que aquellos que quedaban en el nivel más próximo al competidor más eficiente eran eliminados. Obviamente, los competidores menos eficientes eran los primeros en sufrir las presiones competitivas.

Lograr una posición de costo total bajo, frecuentemente requería una alta participación relativa de mercado (se refiere a la participación en el mercado de una empresa con relación a su competidor más importante) u otro tipo de ventaja, como podría ser el acceso a las materias primas. Podría exigir también un diseño del producto que facilitara su fabricación, mantener una amplia línea de productos relacionados para distribuir entre ellos el costo, así como servir a los segmentos más grandes de clientes para asegurar volumen de ventas. Como contraprestación, implementar una estrategia de costo bajo podría implicar grandes inversiones de capital en tecnología de punta, precios agresivos y reducir los márgenes de utilidad para comprar una mayor participación en el mercado. Por aquella época, la estrategía de liderazgo en costo bajo fue el fundamento del éxito de compañías como Briggs & Stratton Corp., Texas Instruments, Black & Decker y Du Pont.

2. La diferenciación

Una segunda estrategia era la de crearle al producto o servicio algo que fuera percibido en toda la industria como único.

La diferenciación se consideraba como la barrera protectora contra la competencia debido a la lealtad de marca, la que como resultante debería producir una menor sensibilidad al precio.

Diferenciarse significaba sacrificar participación de mercado e involucrarse en actividades costosas como investigación, diseño del producto, materiales de alta calidad o incrementar el servicio al cliente. Sin embargo, esta situación de incompatibilidad con la estrategia de liderazgo de costos bajos no se daba en todas las industrias y habían negocios que podían competir con costos bajos y precios comparables a los de la competencia. Compañías que se distinguieron en su momento por adoptar alguna forma de diferenciación fueron: Mercedes-Benz (diseño e imágen de marca), Caterpillar (red de distribución) y Coleman (tecnología), entre muchas otras.

3. El Enfoque

La tercera estratégia, consistía en concentrarse en un grupo específico de clientes, en un segmento de la línea de productos o en un mercado geográfico.

La estrategia se basaba en la premisa de que la empresa estaba en condiciones de servir a un objetivo estratégico más reducido en forma más eficiente que los competidores de amplia cobertura. Como resultado, la empresa se diferenciaba al atender mejor las necesidades de un mercado-meta específico, o reduciendo costos sirviendo a ése mercado, o ambas cosas. The Martin-Brower Co., uno de los grandes distribuidores de alimentos en los Estados Unidos, fue un ejemplo en la adopción de la estrategia de enfoque cuando en su época, limitó su servicio solamente a las ocho principales cadenas de restaurantes de comida rápida (Hoy sólo le distribuye a McDonald´s).

Las tres estrategias genéricas de Porter eran alternativas, maneras viables de enfrentar a las fuerzas competitivas. La empresa que fallara en desarrollar su estrategia en por lo menos una de éstas directrices quedaba atrapada (...) situada en una posición estratégica extremadamente pobre (una empresa con precio alto para productos percibidos como de baja calidad). Porter describía a éste tipo de empresa con fallas en su participación de mercado, en su inversión de capital y con limitada capacidad de maniobra para ejecutar la estrategia del bajo costo, de la diferenciación o del enfoque.

La Enpresa L tiene precio y calidad bajas. La Empresa M tiene precio y calidad altas. La Empresa C está atrapada en el centro pues la mayoría de los clientes se preguntarán por qué deben comprarle a C cuando pueden obtener mejor calidad al mismo precio de la Empresa M, u obtener (más o menos) la misma calidad de los productos de C y a menor precio comprándole a L. Como entre L y M el espacio es grande, la situación de C podría complicarse aún más si aparece un nuevo competidor que llegue a ocupar el espacio vacío, atacando además a L y M o si uno de los competidores actuales se mueve hacia una estrategia de línea completa.

En su obra The Competitive Advantage of Nations (1990), Porter reconoce para las nuevas circunstancias del mercado, la inestabilidad de éstas tres estrategias genéricas y la necesidad de modelos más dinámicos para concebir la ventaja competitiva.

Las tres estrategias genéricas aquí esbozadas, pertenecen a los modelos estáticos de estrategia que describen a la competencia en un momento específico. Fueron útiles cuando en el mundo los cambios se daban lentamente y cuando el objetivo era sostener una ventaja competitiva.

La realidad es que las ventajas sólo duran hasta que nuestros competidores las copian o las superan.

Copiadas o superadas las ventajas se convierten en un costo. El copiador o el innovador sólo podrá explotar su ventaja, durante un espacio de tiempo limitado antes que sus competidores reaccionen. Cuando los competidores reaccionan, la ventaja original empieza a debilitarse y se necesita una nueva iniciativa.
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20/3/09

Empresarios de Izquierda

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Un esfuerzo de puntualización que diferencia conceptos de empresario de izquierda y revolucionario para concluir que se puede ser lo uno y no lo otro. Cabría preguntarse...¿pueden existir empresarios revolucionarios en términos sociales?. Porque en términos técnicos, empresarios revolucionarios incuestionablemente existen, como por ejeemplo Edison, que revolucionó la iluminación con sus descubrimientos aplicados de la energía eléctrica a la par que fundó un monopolio, con la General Electric.

Tomado de:

http://enredos.net/tinta/%C2%BFpuede-un-empresario-ser-de-izquierda/

Las negrillas y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

December 24, 2007

¿Puede un empresario ser de izquierda?

Filed under: Ciencias sociales— Eugenio Martínez Rodríguez @ 3:55 pm

Encontré en la Revista Nueva Sociedad una edición titulada ¿Puede un empresario ser de izquierda? que me ha parecido de lo más interesante.

Tal vez en determinados contextos, resulte casi imposible imaginar tal cosa como un “empresario de izquierda”.

En Puerto Rico, por ejemplo, los representantes y portavoces de los sectores empresariales más militantes últimamente han entablado un discurso súper reaccionario y derechista, casi al estilo del marcatismo. De hecho, su discurso mediático se basa en denunciar a “los izquierdistas”.

Esta edición plantea que sí, es posible un empresariado de izquierda, quizás no tanto por motivos ideológicos, sino incluso por motivos económicos. Puede ser rentable y lucrativo promover cambios, reformas y enfoques “de izquierda”. Por ejemplo, una mejor distribución de las riquezas puede ser algo excelente para aumentar los clientes de un negocio.

Y mejorar las condiciones y oportunidades de las clases marginadas también puede ser una forma de asegurar una estabilidad política y económica, lo que es necesario para un buen clima de inversiones.

También, el que los empresarios apoyen e impulsen movimientos políticos de izquierda puede ser una manera de evitar una radicalización que los afecte (en Venezuela le hubiera sido muy útil la aplicación de este consejo una década atrás). Es algo parecido a un dicho que tienen en Estados Unidos: “If You Want to Live Like A Republican, Vote Democratic”.

Se le pueden hacer críticas ortodoxas a este enfoque. Ya Karl Marx advertía sobre lo que él llamaba “socialismo burgués“:

Una parte de la burguesía desea mitigar los males sociales al objeto de asegurar la permanencia de la sociedad burguesa. […]

Los socialistas burgueses quisieran tener las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas ni peligros que necesariamente conllevan. Quisieran la sociedad vigente, previa supresión de todos los elementos que la revolucionan y descomponen.

Quisieran la burguesía sin el proletariado.

La burguesía concibe, naturalmente, el. mundo en que ella domina como el mejor de los mundos.

El socialismo burgués elabora un sistema parcial o total partiendo de esa concepción consoladora. Cuando exhorta al proletariado a hacer realidad sus sistemas y entrar en la nueva Jerusalén, lo único que está exigiendo, en último término es que permanezca en el actual sistema social, pero alejando de su mente las odiosas ideas que se ha formado de él.

Una segunda modalidad menos sistemática, pero tanto más práctica de socialismo, trata de enfriar cualquier iniciativa revolucionaria de la clase obrera haciéndole ver que no es tal o cual reforma política lo que le reportará ventajas, sino tan sólo la modificación de sus condiciones materiales de vida, de su situación económica.

Lo que Marx, a mi entender, no concebía (debido a las trágicas condiciones laborales de las primeras sociedades industrializadas) es la posibilidad de que “el proletariado” lograra condiciones de vida dignas y prosperas sin una revolución roja. Para mí es posible, pero eso también es debatible.

A continuación algunos fragmentos de los artículos que me parecieron interesantes (los títulos están enlazados):

Izquierda, empresarios y política

Para muchas personas, incluso pertenecientes a la izquierda política, resulta
difícil aceptar la idea de que ser de izquierda no significa ser revolucionario. Efectivamente, ser de izquierda y ser revolucionario son dos identidades distintas. Son, incluso, antagónicas. Ser de izquierda significa formar parte de un juego de relaciones (izquierda-centro-derecha) y, por eso mismo, supone la integración dentro de ese juego.

Ser revolucionario supone no aceptar el juego, es decir, romper con las reglas del juego.

Que determinados grupos empresariales se conviertan durante un periodo en electores de un partido de izquierda puede obedecer a muchísimas razones.

Entre ellas, una central es la capacidad de la izquierda para ofrecer una mayor estabilidad social que garantice inversiones a largo plazo.

El apoyo electoral no implica ningún compromiso fijo, es una relación sujeta a plazos…

Cuestión de supervivencia

El magnate mexicano de las comunicaciones, Carlos Slim, quien desde hace
casi diez años está a la cabeza de los más ricos del mundo –cuarto en el ránking de la revista Forbes en 2005–, maneja un refinado discurso crítico respecto de Estados Unidos, es receloso del Tratado de Libre Comercio (TLC), apoyó en el pasado al hoy candidato a la presidencia de México, el líder popular de centroizquierda Andrés López Obrador, y su más cercano asesor internacional es el ex-presidente socialista español Felipe González.

Esas características no hacen de Slim un empresario de izquierda, pero han sido determinantes para crear el ambiente propicio para una iniciativa de los magnates de la región que, si bien no se acerca a un planteamiento que tiende hacia la izquierda, busca, al menos en el papel y la inspiración, los mismos efectos de amortiguamiento de la pobreza y la inequidad que señalan como metas los empresarios identificados con el socialismo.

Tal vez un empresario de izquierda precise de algún espíritu republicano para serlo, pero no demasiado: a largo plazo, es muy posible que salga ganando con la política distributiva y defensora de las libertades que el gobierno de izquierda que apoya probablemente adopte. Al mismo tiempo, podrá beneficiarse si la reducción de la desigualdad morigera la inestabilidad política y, en consecuencia, acelera el proceso de crecimiento económico (Przeworski/Curvale).

También podrá salir ganando si la política de intervención moderada del Estado patrocinada por un gobierno de izquierda contribuye al desarrollo.

Por eso, en caso de que tenga espíritu republicano, incluso sin beneficiarse personalmente, el empresario podrá ser de izquierda, siempre que su partido, una vez en el gobierno, sea capaz de gobernar el capitalismo de forma más competente que los capitalistas.
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13/3/09

4/3/09

Cálculo del Costo Marginal

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Un ejemplo de cálculo específico del costo marginal y del producto marginal, puede verse en:


http://www.zonaeconomica.com/costo-marginal

27/2/09

26/2/09

Organización de Empresas, Una Definición

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En el siguiente extracto las negrillas, algunas numeraciones y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

Tomado de:

http://es.wikipedia.org/wiki/Organización_de_Empresas

I. (Elementos claves de la organización empresarial)

Existen seis elementos que se consideran claves en la estructura organizativa de una empresa:

(1) Burocracia.

(2) Especialización del trabajo.

(3) Departamentalización.

(4) Cadena de mando.

(5) Centralización y descentralización.

(6) Formalización.


(II) La burocracia se caracteriza por ser

(1) una estructura organizativa

(2) fundamentada en la estandarización

(3) donde se realizan operaciones altamente rutinarias

(4) logradas a través de la especialización,

(5) reglas y reglamentos muy formalizados,

(6) donde las tareas se agrupan en departamentos funcionales, división de responsabilidades, autoridad entrelazada, tramos de control estrechos y

(7) toma de decisiones que sigue la cadena de mando, especialización del trabajo, jerarquía y relaciones impersonales.

(...)

III. La departamentalización es la agrupación de actividades y personas en departamentos que permite, al menos en teoría, las organizaciones crezcan en un grado indeterminado. Algunos tipos de departamentalización son:

Departamentalización por tiempo.
Departamentalización por función empresarial o funcional.
Departamentalización territorial o geográfica.
Departamentalización por tipo de clientes.
Departamentalización por procesos o equipos.
Departamentalización por productos.[1]

Uno de los aspectos de la organización es el establecimiento de departamentos, que designan un area o division en particular de una organización sobre la cual un administrador posee autoridad respecto del desempeño de actividades especificas, de acuerdo con su uso más general, los departamentos pueden ser producción, control de calidad, ventas, investigación de mercado...

(...)

Organización empresarial

A la organización empresarial corresponde el proceso de organizar los recursos (humanos, financieros y materiales) de los que dispone la empresa, para alcanzar los objetivos deseados.

Son muchos los modelos o estilos de organización que podemos encontrar. Las estructuras más comunes son:

Organización lineal.
Organización funcional.
Organización líneal-Staff.
Organización por Comité.
Organización divisional.
Organización matricial.

Uno de los aspectos de la organización es el establecimiento de departamentos, que designan un área o division en particular de una organización sobre la cual un administrador posee autoridad respecto del desempeño de actividades especificas, de acuerdo con su uso más general, los departamentos pueden ser producción, control de calidad, ventas, investigación de mercado...

Niveles Organizacionales

El propósito de la organización es volver eficaz a la misma mediante la cooperación humana.

La razón en que existen niveles organizacionales está en marcar un limite de personas a las que pueda controlar un administrador de una manera más efectiva

(...)

La estructura organizativa del trabajo que tenga una empresa influye directamente en la percepción que pueda tener un trabajador de sus condiciones laborales y en su rendimiento profesional.

Una estructura organizativa muy vertical, con una larga cadena de mando y tramos de control corto no favorece el trabajo en equipo, por el contrario las estructuras horizontales facilitan mejor el trabajo en equipo.

La estructura organizacional influye en la cantidad de reglas, procedimientos, trámites y otras limitaciones a que se ven enfrentados los trabajadores en el desarrollo de su trabajo.

Planificación y estrategia

(...)

¿Que es planificación?

Planificación es pensar en el futuro. - Planificar es controlar el futuro. Vale decir, actuar sobre ese futuro. - Planificar es tomar decisiones. Es decir, determinar con anterioridad que se va a hacer para alcanzar un objetivo. - Planificar es tomar decisiones de manera integrada. Esto implica que las decisiones estén integradas entre sí. - Planificar es un procedimiento formal para producir un resultado articulado en forma de un sistema integrado de decisiones.

¿Por qué planificar?

1. Para coordinar actividades.

La idea es que más de una persona tenga responsabilidad de desarrollar estrategias y, en consecuencia, comparten políticas administrativas.

2. Para asegurar que el futuro se toma en cuenta.

Los gerentes deben ser capaces de tomar el futuro en cuenta para prepararse para lo inevitable, evitar lo indeseable y controlar todo lo que se puede controlar.

3. Para ser “racionales”.

4. Para controlar.

Puesto que existe un plan detallado que propone las actividades a realizar, el control es facilitado. Pero no solo facilita el control de los empleados, sino también el de los funcionarios y ejecutivo, debido a que el proceso de planificación es formalizado.

(...)

¿Qué es estrategia?

a) Estrategia es un plan, algo que nos guíe desde donde estamos hasta donde queremos ir.

b) Estrategia es un patrón de comportamiento en el tiempo.

c) Estrategia es posición, es decir, determinados productos para determinados mercados y,

d) Estrategias es perspectiva, es decir la forma que tiene una organización de hacerlas cosas.

(...)
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Oligopolios

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El texto original puede verse en:

http://www.eumed.net/cursecon/8/Los%20oligopolios.htm

Nosotros lo hemos reordenado para destacar la secuencia histórica de los planteamiento sobre el oligopolio. Las negrillas, numeraciones y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

Los oligopolios

"Las gentes de la misma industria rara vez se reúnen, aunque sólo sea con fines de celebraciones y fiestas, sin que la conversación acabe en una conspiración contra el público o en alguna maquinación para elevar los precios.

Es realmente imposible impedir esas reuniones mediante una ley que pueda ser aplicable y que sea compatible con la libertad y la justicia.

Pero si la ley no puede impedir que las gentes de la misma industria se reúnan a veces, al menos no debería hacer nada para facilitar esas asambleas y mucho menos hacerlas necesarias."

(Adam Smith, La Riqueza de las Naciones, Libro 1, Cap. X)

Cuando un mercado es atendido por un reducido número de productores estamos ante un oligopolio.

Se llamará oligopolio de demanda a los mercados con pocos compradores y oligopolio bilateral a los formados por pocos productores y pocos demandantes.

El problema del oligopolista es muy diferente del de los demás tipos de empresario.

En los mercados en libre competencia ningún competidor puede influir sobre los resultados de otra empresa por no tener fuerza suficiente para modificar los precios.

En el caso del monopolio no existen competidores a los que se pueda molestar.

Pero en el oligopolio, los competidores pueden fastidiar mucho. Cualquier oligopolista puede influir sobre los beneficios de sus competidores. Los esfuerzos por mejorar los resultados propios provocan inexorablemente el deterioro de los resultados ajenos.

Los problemas de los empresarios oligopolistas tienen dos tipos de soluciones: con o sin colusión.

Se llama colusión a cualquier acuerdo que restrinja la lucha competitiva entre empresas.

La forma máxima de colusión, la que maximiza los beneficios de los oligopolistas es el cártel, un acuerdo entre todos los productores de la industria que puede tomar dos formas:

(1) Competencia sin precios. Cada empresa trata de mejorar la calidad, la presentación o cualquier otro factor, pero respetando el precio conjunto acordado.

(2) Reparto de cuotas o mercados. A cada empresa se le asigna bien un área donde vender, bien una producción máxima que no puede sobrepasar.

En ambos casos la situación se convierte de hecho en un monopolio, los beneficios serán máximos y se producirá la pérdida de eficiencia estudiada en el epígrafe anterior.

Pero ponerse de acuerdo no es tan fácil como pensaba A. Smith.

Si el acuerdo consiste en el reparto de cuotas, ninguna empresa quedará satisfecha con la que se le asigne, todas querrán producir más.

Si lo que se intenta es fijar un precio común, las empresas más eficientes, las que dispongan de tecnología avanzada que les permita producir a un menor coste, presionarán para que el precio sea bajo, mientras que las menos eficientes serán partidarias de un precio alto.

Debido a la dificultad de esas negociaciones, una vez que se haya llegado a un acuerdo aparecerá cierta rigidez, habrá dificultad en cambiar los acuerdos para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado.

Otra dificultad adicional proviene de que la legislación de muchos países prohíbe las prácticas colusorias y en ocasiones se ha podido demostrar y castigar a algunos industriales por realizar propuestas o presiones de ese tipo.

La mejor alternativa al cártel eludiendo todos esos inconvenientes es el liderazgo de precios.

Es una situación muy frecuente en el mundo de los negocios. Cuando existe una empresa líder en el mercado, fija el precio y las condiciones de la oferta que son aceptados por todas las demás sin necesidad de negociaciones.

Hay tres tipos de empresas que pueden ser señaladas para el liderazgo.

(1) La empresa dominante, es decir, la de mayor tamaño, la de mayor cuota de participación con diferencia sobre todas las demás. Esta será también la que disponga de más información, la que por conocer las condiciones de la demanda a mayor escala podrá estimar el precio más estable y beneficioso.

(2) La que disfrute de los costes más bajos por disponer de la tecnología más avanzada. Este caso resulta aún más estable ya que si la empresa que fijara el precio fuera una con costes altos, el precio resultaría también excesivo y sería más probable que la situación derivase hacia una guerra de precios.

(3) La que goce de prestigio y respeto social. Es frecuente también que un oligopolista, por su edad o por su formación, sea considerado por sus competidores como experto y capaz de diagnosticar las condiciones cambiantes de la demanda, por lo que aceptarán sus decisiones.

En cualquier caso los acuerdos colusorios son siempre inestables y frágiles ya que si alguno de los miembros traiciona a los demás puede obtener con ello grandes beneficios.

Las soluciones no colusorias a los problemas de los oligopolistas fueron estudiadas ya en el siglo pasado.

La solución de Cournot (1801-1877) supone que la competencia se establece no en términos de precios sino de cantidades.

El análisis se refiere a un duopolio aunque sus resultados son generalizables para mayor número de empresas.

Cada duopolista, teniendo en cuenta la cantidad que está produciendo el competidor, calcula la cantidad que debe producir para maximizar sus beneficios.

Eso provocará un aumento de la producción total y una disminución del precio de mercado lo que requerirá un nuevo cálculo hasta que, por tanteos sucesivos, ambos duopolistas lleguen a una situación de equilibrio. En el resultado final existirán beneficios extraordinarios para ambas empresas pero no tan altos como los que se hubieran obtenido en el caso de un acuerdo colusorio.

El razonamiento propuesto por Cournot peca de ingenuo por dos motivos: ni los duopolistas pueden ignorar de forma persistente su interdependencia ni hay motivos para que limiten su forma de competir a la variación en la cantidad producida. Tal como puso de manifiesto su crítico Bertrand, si deciden competir bajando los precios, el resultado conducirá a una solución con precios y cantidades producidas iguales a los de libre competencia.

Stackelberg (1905-1946) propone que cada duopolista puede actuar como líder o como seguidor.

El líder es el que decide su propio comportamiento de forma independiente, considerando que es el más fuerte y que podrá imponer al competidor ese resultado.

El seguidor es el que acepta las decisiones del líder como un dato y optimiza basándose en ellas su comportamiento.

Si el duopolio es asimétrico, es decir, tiene un líder y un seguidor, el resultado será estable.

El duopolio simétrico en el que ambos actúen como seguidores es el caso analizado por Cournot.

El duopolio simétrico en el que ambas empresas tratan de actuar como líderes provocará una guerra de precios que sólo se resolverá con el abandono de uno de ellos, arruinado o aceptando su posición de dependencia.



El argumento de la demanda quebrada sirve para explicar la estabilidad del precio en el oligopolio.

Si un oligopolista disminuye su precio, los demás competidores actuarán de la misma forma por lo que el primero no conseguirá aumentar sensiblemente sus ventas: para precios menores del establecido la demanda resulta inelástica.

En cambio si trata de aumentar los precios, los restantes oligopolistas no le seguirán por lo que las ventas disminuirán fuertemente: la demanda para precios superiores al establecido es muy elástica.

El diferente comportamiento de la demanda a ambos lados del precio establecido confluyen en el sentido de mantenerlo estable. Esta explicación fue propuesta por el economista Paul Sweezy hacia 1960.


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Competencia Monopólica y Monopolio Puro

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La teoría de la empresa en microeconomía se basa en cuestiones obvias: el ingreso tiene que ser superior a los egresos o costos para que exista utilidad.

Según nos relata la historia del pensamiento económico, a Jevons (1835-1882) le debemos la diferenciación entre costo marginal e ingreso marginal y la determinación del equilibrio de la empresa en el momento de "corte" de sus curvas.

Probablemente la cantidad de supuestos para definir la competencia perfecta y la competencia pura, la competencia monopolistica pura e impura, llegue a convertirse en una cadena que ate las posibilidades de la ciencia económica subjetiva hasta para hacer sus mismos análisis. Los monopolios imponen precios, no por razones matemáticas, sino por razones sociales contradictorias.

El artículo que presentamos nos parece un intento ordenado y básico de explicación microeconómica de la competencia monopólica.

Las negrillas y separación de alugnos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

Tomado de:

http://www.monografias.com/trabajos39/competencia-monopolistica/competencia-monopolistica.shtml

Competencia monopolística
Enviado por Maria Gabriela Deza Torres

(...)

INTRODUCCIÓN

En la vida diaria los consumidores en sus compras prefieren a determinados vendedores por multitud y hasta por caprichosas razones como por ejemplo la marca de productos, trato comercial, tipo de clientela, ubicación, facilidades crediticias y hasta por la atractiva apariencia de los vendedores.
Si se dice que existe mercancía caracterizada cuando a los consumidores les es indiferente comprarla a cualquier vendedor, siempre que la venda al mismo precio, en la realidad no existe y, es más, si se toma la diferenciación en su más amplio sentido, puede afirmarse que difícilmente existen mercancías sin diferenciaciones, que no tengan variedades de un producto que compite entre sí.

Las empresas desde siempre han realizado fuertes gastos en publicidad (gastos de venta), con el propósito de modificar la curva de la demanda con la que se enfrentan, y tal erogación es inexplicable e innecesaria en los modelos tanto de competencia pura como de monopolio.

Si reunimos los modelos externos con los hechos del mundo real, claramente podemos distinguir al mercado de competencia monopolística que, como se indica, le caracterizan con elementos del monopolio puro y de la competencia pura, acercándose más a la explicación de lo que ocurre en la vida diaria de la economía, lo cual nos permitirá tener una amplia visión de cómo el mercado se desarrolla en la actualidad.

DEFINICIÓN

La competencia monopolística se define como una organización de un mercado en el cual se puede encontrar muchas empresas que venden mercaderías muy similares a la de las demás pero no idénticas, gracias a esta diferenciación de productos, los vendedores tienen cierto grado de control sobre los precios que cobran al vender su producto.

La existencia de muchos sustitutos restringe en forma importante el poder del monopolio el poder que tienen los vendedores, dando como resultando una curva de demanda muy elástica.

Características:

La competencia Monopolística debe cumplir con condiciones específicas para que no sean más consideradas monopolios, sino como competidores con productos similares y algunas características en común.

La competencia no se basará en los precios, sino en otros valores agregados, como: calidad del producto, servicio durante la venta o la postventa, la ubicación del lugar y el acceso al público etc.
Los productores tienen fácil su entrada y salida a las industrias. Un gran número de productores de un bien determinado permite que las empresas no necesiten grandes cambios de dinero, ni un tamaño para competir, ni siquiera los costos, sin embargo se puede incrementar por la necesidad que tienen de diferenciarse de los demás competidores.

La publicidad, debe jugar un papel muy importante, dado que los competidores poseen cierto grado de poder monopolístico, un proceso de publicidad y promociones de bienes representa un incremento en las ganancias.

Los productos a pesar de ser similares, no son idénticos.

Ejemplo:

Un ejemplo claro de este tipo puede ser el mercado de zapatos de vestir para las mujeres. Los productores, aunque se dedican a producir zapatos para mujeres, no hacen zapatos iguales a los de los otros, pues los productos de uno u otro son diferentes por calidad, diseño, servicio de atención en la venta, etc. Haciendo que cada producto sea diferente de otro sin dejar de ser zapatos para mujer.

ELASTICIDAD EN COMPETENCIA MONOPOLÍSTICA.

La elasticidad de tal demanda esta en función del grado en que los bienes rivales son sustitutivos.
En el caso de productos idénticos, las demandas individuales tendrán muy alta elasticidad y serán más horizontales en tanto sea mayor el número de empresas que los producen.

En este caso, la empresa debe vender a un precio muy semejante al de sus competidores, ya que uno superior hará que los consumidores los abandonen y consuma otra de las variedades.
Por el contrario tiene derechos sobre una patente, marca o nombre comercial cuando produce un articulo ampliamente diferenciado, la demanda individual con la que se enfrentarán será de una gran elasticidad y las modificaciones en el precio se realizan sin gran incertidumbre respecto de la retirada de los consumidores.



En este tipo de competencia, existe una gran cantidad de productores participando en el mercado sin que exista un control dominante por parte de ninguno de los que participa en particular.

Lo que marcaría la diferencia en este caso es que los productores presenten su producto de una manera muy diferente, es decir un producto poco común, dependiendo del productor, puede tener variaciones que le permitan ser en algunos aspectos, diferentes a los demás productos similares hechos por otra empresa.
En el caso de un mercado de competencia monopolística, cada productor individual posee cierto grado de poder monopolístico nos referimos a incrementar el precio por encima del costo marginal, en la producción y ventas de un producto diferenciado, existiendo muchos sustitutos cercanos para ese producto.

Esta interrelación con las demás empresas obliga a cada una de las del conjunto, en el momento de tomar sus decisiones en relación al precio, el monto de producción, localidad o diferenciación de la mercancía a considerar las posibles reacciones de sus competidores, no obstante que sabe que ninguno de ellos podrá producir con el nombre o marca que es de su propiedad, lo cual le da privilegios de monopolista ante los compradores que lo prefieran.
La interrelación también le indica que los competidores empresas están en todo el derecho de lanzar productos que sean similares a los que ya están en el mercado, con los cuales necesariamente va a tener que competir.

LA EMPRESA MONOPOLISTICAMENTE COMPETITIVA A CORTO PLAZO

En un mercado monopolisticamente competitivo, cada empresa es en muchos aspectos como un monopolio.
Como su producto es diferente del que ofrecen otras, se enfrentan a una curva de demanda de pendiente negativa (en cambio, una empresa perfectamente competitiva se enfrenta a una curva de demanda horizontal al precio del mercado).
Por lo tanto la empresa monopolisticamente competitiva sigue la regla del monopolista para maximizar los beneficios: elige la cantidad con la que el ingreso marginal es igual al costo marginal y utiliza su curva de demanda para hallar el precio coherente con esa cantidad.

La figura 1 muestra la curva de coste de demanda y de ingreso marginal de dos empresas representativas, cada una de las cuales se encuentra en una industria monopolisticamente competitiva diferente. En los dos paneles de esta figura muestra resultados diferentes en lo que se refiere a los beneficios de la empresa. En el panel (a), el precio es superior al coste total medio. En este caso, la empresa no puede obtener un beneficio positivo, por lo que lo mejor que puede hacer es minimizar sus pérdidas.

Todo esto debería resultar familiar. Una empresa es monopolisticamente competitiva cuando elige la cantidad y el precio exactamente igual que un monopolio. A corto plazo, estos dos tipos de estructura del mercado son similares.

La competencia monopolística a corto plazo

a) La empresa obtiene beneficios



b) la empresa experimenta pérdidas



Figura 1

Los competidores monopolísticos, al igual que los monopolistas, maximizan los beneficios produciendo la cantidad con la que el IMg = CMg. La empresa del panel (a) obtiene beneficios porque con esta cantidad el precio es superior al costo total medio. La del panel (b) experimenta pérdidas porque con esta cantidad el precio es menor que el coste total medio.

EL EQUILIBRIO A LARGO PLAZO

Las situaciones representadas en la figura 1 no duran mucho.
Cuando las empresas están obteniendo beneficios, como en el panel (a), hay nuevas empresas que tienen un incentivo para entrar en el mercado.
Esta entrada aumenta el número de productos entre los que pueden elegir los clientes y, por lo tanto, reduce la demanda de cada una de las empresas que ya se encuentran en el mercado.
En otras palabras, los beneficios fomentan la entrada y la entrada desplaza hacia la izquierda la curva de demanda de las empresas que ya existen. Al disminuir la demanda de los productos de la empresa ya existentes, estamos, obteniendo menos beneficios.

En cambio cuando las empresas están experimentando perdidas, como en el panel (b), las que están en el mercado tienen un incentivo para salir.
Al salir las empresas, los clientes tienen menos productos entre los que elegir. Esta reducción del número de empresas aumenta la demanda de las que permanecen en el mercado. En otras palabras las perdidas fomentan la salida y la salida desplaza hacia la derecha las curvas de demanda de las empresas que quedan.

Al aumentar la demanda de los productos de las empresas que quedan, éstas obtienen más beneficios (es decir, experimentan unas perdidas menores). Este proceso de entrada y salida continúa hasta que las empresas del mercado obtienen exactamente unos beneficios económicos nulos.
La figura 2 representa el equilibrio a largo plazo.
Una vez que el mercado alcanza este equilibrio, las nuevas empresas no tiene ningún incentivo para entrar y las que ya existen no tienen ningún incentivo para salir. Obsérvese que la curva de demanda de esta figura a penas toca la curva de coste total medio. Si hablamos matemáticamente, diremos que las dos curvas son tangentes. Deben serlo una vez que la entrada y la salida han reducido los beneficios a cero. Como los beneficios por unidad vendida son la diferencia entre el precio (que se encuentra en la curva de demanda) y el coste total medio, los beneficios máximos son cero únicamente si estas dos curvas se tocan sin cortarse.

Recapitulando el equilibrio a largo plazo de un mercado monopolisticamente competitivo tiene dos características:

(1) Al igual que un mercado monopolístico, el precio es superior al coste marginal. En conclusión se debe a que la maximización de los beneficios exigen que el ingreso marginal sea igual al coste marginal y que la curva de demanda de pendiente negativa hace que el ingreso marginal sea menor que el precio.

(2) Al igual que en un mercado competitivo, el precio es igual al coste total medio. Esta conclusión se debe a que la libre entrada y salida reduce los beneficios económicos a cero.

La segunda característica muestra en qué se diferencia la competencia monopolística del monopolio.
Como el monopolio es el único vendedor de un producto que no tiene sustitutivos cercanos, puede obtener beneficios económicos incluso a largo plazo. En cambio, como hay libertad de entrada en un mercado monopolisticamente competitivo, los beneficios económicos de una empresa en este tipo de mercado se reducen a cero.

Un competidor monopolístico a largo plazo



Figura 2

Competencia monopolística frente a competencia perfecta

En un mercado monopolisticamente competitivo, si las empresas están obteniendo beneficios, entran otras nuevas y las curvas de demanda de las que ya existen se desplazan hacia la izquierda. Así mismo, si las empresas están experimentando pérdidas, salen algunas y las curvas de demanda del resto se desplazan hacia la derecha. Como consecuencias de estos desplazamientos de la demanda, una empresa monopolisticamente competitiva acaba encontrándose en el equilibrio a largo plazo representado en esta figura.

En este equilibrio a largo plazo, el P = CMe, por lo que cada empresa obtiene beneficios nulos.

COMPETENCIA MONOPOLÍSTICA FRENTE A COMPETENCIA PERFECTA

Hay dos diferencias de competencia monopolística y la competencia perfecta que merece la pena señalar:

Exceso de Capacidad

Una empresa monopolisticamente competitiva, a diferencia de una empresa perfectamente competitiva, podría aumentar la cantidad que produce y reducir el coste total medio de producción.

El margen sobre el coste marginal.

La segunda diferencia entre la competencia perfecta y la competencia monopolística el la relación entre el coste y el precio marginal. En el caso de una empresa competitiva, el precio es igual al coste marginal. En el caso de una empresa monopolisticamente competitiva, el precio es superior al coste marginal, ya que la empresa siempre tiene un cierto poder de mercado.

¿Cómo es el margen sobre el coste marginal coherente con la libertad de entrada y con un beneficio nulo? La condición de beneficio nulo sólo garantiza que el precio es igual al coste total medio. No garantiza que es igual al coste marginal. De hecho, en el equilibrio a largo plazo las empresas monopolisticamente competitivas producen en el segmento descendente de sus curvas de coste total medio, por lo que el coste marginal es menor que el coste total medio, debe ser superior al coste marginal.

En esta relación entre el precio y el coste marginal, vemos que existe una diferencia clave de conducta entre los competidores perfectos y los competidores monopolísticos.

Ejemplo:

Imaginemos que le hacemos a una empresa la siguiente pregunta: ¿le gustaría que entrara otro cliente dispuestos a comprar su producto al precio vigente? Una empresa perfectamente competitiva respondería que le daría lo mismo. Como el precio es exactamente igual al coste marginal, los beneficios generados por la venta de una unidad más son cero. En cambio, una empresa monopolisticamente competitiva siempre está deseando conseguir otro cliente. Como su precio es superior al coste marginal, una unidad adicional vendida al precio anunciado significa más beneficios.


CASO TEÓRICO

Las Marcas

La publicidad está estrechamente relacionada con la existencia de marcas. En muchos mercados, hay dos tipos de empresas. Algunas venden productos de marcas muy reconocidas y otras venden sustitutivos genéricos. Por ejemplo, en una farmacia representativa podemos encontrar aspirina Bayer al lado de una aspirina genérica. En una tienda representativa de alimentación, podemos encontrar Pepsi al lado de bebidas de cola menos conocidas. La mayoría de las veces la empresa que tiene la marca gasta más en publicidad y cobra un precio más alto en el producto.

De la misma manera que existen discrepancias sobre el análisis económico de la publicidad, también existen discrepancias sobre el análisis de las marcas. Examinaremos los dos bandos del debate.

Quienes critican las marcas sostienen que llevan a los consumidores a percibir diferencias que no existen realmente. En muchos casos, el bien genérico es casi imposible de distinguir del producto de marca. La disposición de los consumidores a pagar más por el producto de marca, según estos críticos, es una irracionalidad fomentada por la publicidad.
El economista Edward Chamberlin, uno de los primeros que desarrollaron la teoría de la competencia monopolística, extrajo de este argumento la conclusión de que las marcas eran malas para la economía. Propuso que los gobernantes desaconsejaron su uso negándose a reconocer las marcas exclusivas con que las compañías identifican sus productos. Más recientemente, algunos economistas han defendido las marcas porque consideran que son útiles para garantizar a los consumidores que los bienes que compran son de buena calidad. Hay dos argumentos relacionados entre sí. En primer lugar, las marcas transmiten a los consumidores información sobre la calidad cuando ésta no puede juzgarse fácilmente antes de realizar la compra. En segundo lugar, las marcas dan a las empresas un incentivo para mantener una buena calidad, ya que las empresas tienen un interés económico en mantener la fama de sus marcas.

Para ver como funcionan estos argumentos en la practica, consideremos una famosa marca: las hamburguesas de McDonald‘s. imaginemos que vamos conduciendo por una ciudad desconocida y que queremos pararnos a almorzar. Vemos un McDonald‘s y un restaurante local a su lado. ¿Cuál elegimos? Es posible que el restaurante local ofrezca en realidad mejor comida a unos precios más bajos, pero no tenemos forma de saberlo. En cambio, McDonald‘s ofrece un producto idéntico en todas las ciudades. Su marca es útil para juzgar la calidad de lo que vamos a comprar.

La marca de McDonald‘s también consigue que la compañía tenga un incentivo para mantener la calidad. Por ejemplo, si algunos clientes se enfermaran por haber comido alimentos en mal estado en un McDonald‘s, la noticia seria desastrosa para la compañía. McDonald´s perdería una gran parte de la valiosa fama que ha ido acumulando tras años de costosa publicidad. Como consecuencia, perdería ventas y beneficios no solo en el establecimiento que vendió los alimentos en malas condiciones, sino también en los numerosos establecimientos que tiene todo el país. En cambio, si algunos clientes se enfermaran por haber tomado alimentos en mal estado en un restaurante local, es posible que este tuviera que cerrar, pero los beneficios perdidos serian mucho menores. McDonald´s tiene, pues, más incentivos para asegurarse de que su comida no es peligrosa para la salud.

El debate sobre las marcas gira pues, entorno a la cuestión de la racionalidad con que actúan los consumidores cuando prefieren las marcas a los sustitutivos genéricos.

Quienes critican las marcas sostienen que éstas son el resultado de una respuesta irracional de los consumidores a la publicidad. Sus defensores sostienen que los consumidores tienen buenas razones para pagar más por lo productos de marca porque pueden tener más confianza en la calidad de sus productos.


CASOS PRÁCTICOS
Caso 1

Hambur´s Gaby

Supongamos que la gráfica representa la situación de la empresa de comida rápida "Hambur’s Gaby". El precio de cada hamburguesa es de s/.5.00.

A este precio por unidad "Hambur’s Gaby" vende 5000 hamburguesas semanalmente.

Esta cantidad esta relacionada con el punto N en el cual el ingreso marginal (IMgo) es igual al costo marginal (CMgo), la demanda relevante es la curva DO.

El costo por unidad o costo promedio es de s/.3.00 (véase el punto B en la curva (CMe). Por tal motivo la ganancia por unidad es de s/.2.00 (s/.5.00 – s/.3.00). La ganancia total es de s/.10000.00 (s/.2 *5000 unidades.), representada por el área roja de la grafica.

Sin embargo en esta estructura no hay barreras que impidan la entrada de otras empresas al mercado puesto que las ganancias que puedan obtener, atraerán más empresas al mercado de comida rápida.

Imaginémonos que nuevas empresas entran al mercado y producen una variedad de comidas sustitutas, pero el dueño de "Hambur’s Gaby" no quiere bajar el precio de sus hamburguesas. Este desarrollo aumentará la competencia en el mercado.

A medida que las compañías logran una mayor participación en el mercado, veremos que la demanda de hamburguesas para "Hambur’s Gaby" comenzará a disminuir y ahora venderá 2500 unidades semanales.

La reducción en demanda y cantidad de demanda reducirá los ingresos totales y el ingreso marginal.

Esta situación continuará y mientras sigan entrando nuevas empresas en el mercado, a largo plazo veremos la demanda para las hamburguesas de "Hambur’s Gaby" será D1 y el ingreso marginal IMg1 obtendrá ganancias normales (punto D) porque el ingreso total será igual al costo total.

Observa que "Hambur’s Gaby" no esta produciendo al nivel donde el costo por unidad es mínimo (punto F).

Si producía al nivel donde el costo total por unidad hubiera sido mínimo (punto F), encontraríamos la situación de que el precio hubiera sido igual al costo marginal y cumpliría con la condición de eficiencia en economía. Sin embargo a este nivel "Hambur’s Gaby" hubiera obtenido perdidas.

En conclusión "Hambur’s Gaby" prefiere producir a un nivel donde el precio es mayor que el costo marginal (punto D); es por esto que dicen en la teoría económica, que la competencia monopolística es ineficiente porque no produce al nivel don P = CMg.




Figura 3 de la Empresa Hambur`s Gaby

Caso 2

Crecimiento de la Capacidad de los Aviones

La prosperidad a fines de la década quizá haya empañado la memoria a corto plazo de algunos ejecutivos de aerolíneas.

Pronto saldrán desalinea de ensamble cientos de aviones pedidos durante los recientes años de bonanza, y añadirán miles de posibles asientos a los programas de las aerolíneas. Al mismo tiempo, según algunos analistas, la demanda de los pasajeros probablemente no crecerá con tanta rapidez.

Las aerolíneas se verán obligadas a volar con más asientos vacíos o a rebajar tarifas. De cualquier manera, los beneficios de las aerolíneas disminuirán peroles viajeros ganarán. Esto se veía venir desde hace años. Con este exceso de capacidad desbordándose, será necesario poner un freno a los beneficios.

Pero si se analiza mejor, lo que es malo para las aerolíneas puede ser bueno para los consumidores.

A principios de la década, las aerolíneas ofrecieron frecuentes tarifas especiales con grandes rebajas para atraer a pasajeros a los aviones.

Análisis Económico

El mercado de viajes por avión es un ejemplo de competencia monopolística

La figura uno muestra la situación ala que se enfrenta una aerolínea antes de la entrega de sus nuevos aviones que se describe en el articulo. La curva del costo promedio es CPo, la curva del costo marginal es CMo, la curva de demanda es D y la curva del ingreso marginal es IM.

Para maximizar el beneficio, las aerolíneas operan en donde se cruzan las curvas de IM y del CMo. La empresa vende 10 millones de kilómetros de viajes al año, a un precio de $ 0.22 por kilómetros.

Las aerolíneas obtienen un beneficio económico que se muestra mediante el rectángulo azul.

La capacidad de producción ocurre donde CPo alcanza su punto mínimo. Por tanto la aerolínea opera con capacidad excesiva.

A pesar de tener algo de exceso de capacidad, al enfrentarse a un beneficio económico y prever mayores incrementos en la demanda, la aerolínea encargo nuevos aviones que serian entregados en el futuro.

Pero cuando se entregaron los nuevos aviones, la demanda no había aumentado como se había previsto.

La figura 2 muestra el efecto de un mayor número de aviones, con el supuesto de que la demanda no había cambiado.

Los nuevos aviones aumentan la capacidad de la aerolínea y dan lugar a nuevas curvas de costos promedio y marginal. Estas nuevas curvas son CP1 y CM1, respectivamente, en la figura 2.

Al mayor nivel de producción que preveía la aerolínea cuando encargo los nuevos aviones, el CP1 es inferior CPo.

Pero a los bajos niveles de producción a los que tiene que operar las aerolíneas, el costo promedio es más alto en CP1 que en CPo.

Para maximizar el beneficio (en donde se cruzan las curvas de IM Y CM), la aerolínea aumenta la producción a 12 millones de kilómetros al año y rebaja el precio a $ 0.12 por kilómetro.

En este ejemplo las aerolíneas obtienen ahora un beneficio económico nulo.

La capacidad de producción se da en el punto en el que CP1 es mínimo, es decir, en 15 millones de kilómetros por año. Por tanto la aerolínea opera incluso con más exceso de capacidad que antes.

Con el tiempo, con un aumento de la demanda, la aerolínea podría obtener de nuevo un beneficio económico positivo. Pero la entrada de nuevas empresas y la expansión de las ya existentes, puede alejar esa posibilidad.

Figura 1 Antes de expansión




Figura 2 Después de la Expansión


CONCLUSIONES

La competencia monopolística es fiel a su nombre: es una mezcla de monopolio y competencia. Al igual que un monopolio, se enfrenta a una curva de demanda de pendiente negativa, por lo que cobra un precio superior al costo marginal. Sin embargo, al igual que un mercado competitivo, hay muchas empresas y la entrada y la salida reduce los beneficios de cada competidor monopolístico a cero.

Como las empresas monopolisticamente competitivas producen bienes diferenciados, cada una hace su publicidad para conseguir que los clientes compren su propia marca, manipulando los gustos de los consumidores, fomentando la lealtad a la marca, consolida marcas de calidad lo cual impide la competencia.

La teoría de la competencia monopolística parece que describe muchos mercados de la economía, por lo que es algo decepcionante que no dé un consejo sencillo y persuasivo a los poderes públicos. Desde el punto de vista del economista teórico en los mercados monopolisticamente competitivos la asignación de los recursos no es perfecta. Sin embargo, desde el punto de vista de un gobernante práctico es posible que se pueda hacer poco para mejorarla.

Los mercados monopolisticamente competitivos son aquellos en los que los vendedores envían tarjetas de navidad a los compradores para que estos sientan halagados y asistan.

BIBLIOGRAFÍA

BARAJAS. M, Javier. Microeconomía Intuitiva. Primera edición. México DF, Editorial Trillas, 1993.
MILLER ROGER, Leroy. Microeconomía. Segunda edición. Bogotá, Editorial McGraw – Hill, 1990.
MOCHÓN MORCILLO, Francisco. Microeconomía. Primera edición. Madrid, Editorial McGraw - Hill 1990.
N. GREGORY, Mankiw, Principios de economía. Tercera edición. Madrid, Editorial McGraw – Hill, 2004.
PETERSON, Willis. L. Principios de Microeconomía. Primera edición. México DF, Editorial continental, 1998.
PARKIN, Michael. Microeconomía. México DF, Editorial Person educación, 2001.
www.google.com

Maria Gabriela Deza Torres
Gaby2427@hotmail.com

Profesor: Jorge Cordova
Curso: Microeconomia Ciclo: III
Facultad de Ciencias Administrativas y Relaciones Industriales

UNIVERSIDAD DE SAN MARTÍN DE PORRES
Lima - Perú
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27/1/09

Breve Historia del Concepto Emprendedor

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Interesante y breve artículo sobre el concepto de emprendedor. Tiene actualidad permanente porque realiza un recuento histórico de los principales economistas y sus teorías sobre el emprendedor.

Un artículo similar puede verse en Rossetti, José Paschoal, Introducción a la Economía, Oxford México, 2000, 18a. Edición, p.p. 112. quien cita el trabajo de Sergio de Oliveira Birchal.

La versión actual del concepto debería, a nuestro juicio, incorporar el criterio de emprendedor en la medida de la "capacidad empresarial" es necesaria como factor de la producción en todo sistema económico, sea capitalista o socialista.


A continuación el artículo. Las negrillas y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

En:

http://impreso.elnuevodiario.com.ni/2005/07/10/emprendedores/55502

Hablemos de historia: origen y desarrollo del concepto emprendedor

Todos los emprendedores poseen características similares, pero a la vez todos son diferentes.

Empleo casi no hay, pero trabajo hay en p...

Arnulfo Urrutia

Poco a poco, según se va difundiendo el concepto de emprendedor, son más y más las personas que me escriben preguntando sobre los orígenes de esta palabra, y la importancia de la actividad emprendedora como factor de desarrollo socio-económico.

Pues bien, vamos a arriesgarnos a simplificar el desarrollo de este concepto a fin de entender sus orígenes.

Para comenzar, debemos estar claros de que la palabra emprendedor proviene del vocablo francés “entrepreneur”, y se podría traducir al español como pionero.

En cuanto a su utilización como indicativo de personas especiales, hay dos posibles orígenes: algunas versiones indican que desde el siglo 16 se comenzó a llamar emprendedor a toda persona que, como Cristóbal Colón, se lanzaba a la aventura de viajar al nuevo mundo, sin ninguna certeza de lo que su viaje le deparaba, e incluso sin saber si lograría volver. Al respecto quiero decir que si este calificativo hubiese sido aplicado únicamente a aquellos aventureros, que nos sometieron cruelmente a punta de espada y religión; tengan por seguro que esta página no llevaría tal nombre.

Emprendedurismo y desarrollo económico

Hurgando aquí y allá, encontramos otra versión del origen de la palabra emprendedor, más acorde con el concepto que actualmente manejamos, la cual tiene una lógica y sustentación muy documentada.

Esta versión histórica nos dice que el término emprendedor fue acuñado en la primera parte del siglo dieciocho, por el economista irlandés-francés Richard Cantillon, quien definió el término como “un agente económico que compra medios de producción a determinado precio, a fin de combinarlos y crear un nuevo producto”.

Posteriormente, el también economista francés J.B. Say añadió a la definición de Cantillon que el emprendedor era también un líder que atraía a otras personas, con el objetivo de constituir organizaciones productivas.

Famosos economistas ingleses, como Adam Smith, David Ricardo y John Stuart Mill, interpretaron el término como “Gerentes de negocios”.

Sin embargo, posteriormente, ellos llegaron a la conclusión de que ser empresario no requería de habilidad extraordinaria alguna, y que habían subvalorado el significado que en francés tenía el concepto de emprendedor.

Esta afirmación era bastante radical, pues ahora sabemos perfectamente que para ser empresario se requiere de muchas habilidades.

Sin embargo, en la actualidad también sabemos que se puede ser empresario sin necesariamente ser un emprendedor.

El ejemplo más claro sería el de una persona que hereda una empresa, sin ella haber realizado acción emprendedora alguna para su desarrollo.

Pero volviendo a la historia económica, en 1890, Alfred Marshall, otro economista británico, reconoció formalmente en su libro, Tratado de Principios Económicos, la importancia de los emprendedores en los procesos productivos.

Marshall consideraba que son cuatro los factores necesarios para la producción: tierra, trabajo, capital y organización.

Según este teórico, el emprendedor es quien al organizar creativamente los otros tres factores, tierra, trabajo y capital, crea nuevos productos o bien mejora los planes de producción de los actuales.

También añade que el emprendedor tiene un profundo conocimiento de la industria en que se desenvuelve, es un líder natural y posee la habilidad de prever los cambios futuros en la oferta y la demanda. También gusta de tomar acciones riesgosas, aún con total ausencia de información.

Coincidiendo con Stuart Mill, Alfred Marshall considera las habilidades asociadas con los emprendedores son tan grandes y numerosas, que muy pocas personas pueden mostrarlas en un alto grado.

Marshall considera también que las habilidades para ser un emprendedor pueden ser adquiridas, algo que hasta ese momento nadie consideraba.

Marshall también afirma lo siguiente:

“Todos los emprendedores poseen características similares, pero a la vez todos son diferentes y su éxito está en dependencia de las situaciones económicas en las cuales desarrollan sus esfuerzos."

Esto último lo confirman casos publicados en esta página, como el de la familia Rizo, nicaragüenses, que han logrado un tremendo éxito en la industria láctea de California; éxito que nunca podrían alcanzar en un mercado tan pequeño como el de Nicaragua.

Según ha transcurrido el tiempo, otros economistas han quitado o aumentado atributos que a su criterio caracterizan a los emprendedores, sin ponerse de acuerdo en ello.

Pero en lo que sí hay una gran coincidencia es en que los emprendedores son un elemento necesario para el crecimiento económico, y que son grandes tomadores de riesgos, cuando consideran que hay una buena oportunidad para obtener utilidades.

Adicionalmente a los que enfatizan la toma de riesgos como principal característica de los emprendedores, hay otra corriente que destaca su carácter innovador.

El economista norteamericano Harvey Leibenstein, añade por su parte que la característica insoslayable de todo emprendedor es la de ser “llenador de vacíos”, en el sentido que tienen la habilidad de descubrir dónde está fallando el mercado para desarrollar nuevos bienes o procesos que el mercado demanda y no se le está supliendo.

Es ahí donde los emprendedores conectan diferentes mercados, combinan diferentes elementos y generan productos innovadores que satisfacen demandas insuficientemente satisfechas.

Empresario innovador

El economista austriaco-norteamericano Joseph Schumpeter pone en un lugar central al emprendedor cuando habla del empresario innovador, que es quien al innovar en cualquiera de los aspectos empresariales, introduce nueva dinámica al desarrollo económico de la sociedad.

Podríamos decir que a partir de Schumpeter el concepto de emprendedor toma mayor auge y aplicación.

Como podemos ver, es durante el desarrollo de la economía en sus diversos momentos que se llegó a construir un concepto, que en lo general define a los emprendedores como: tomadores de riesgos, coordinadores, organizadores, llenadores de vacíos, líderes, innovadores o imitadores creativos.

Características que la mayoría de los teóricos modernos incorporan en sus definiciones de emprendedor.

Emprendedurismo o emprendimiento

Algo que también se me pregunta es lo referente a cuál es el término correcto, emprendedurismo o emprendimiento. Al respecto, vamos a dedicar las siguientes líneas aclaratorias.

En términos generales, toda persona de una u otra manera es una emprendedora, sin embargo hay personas más propensas a realizar actividades emprendedoras, de estas personas se dice que poseen cultura emprendedora.

Cuando existen muchas personas en una sociedad que tienen dicha “cultura”, estaríamos en presencia de una sociedad emprendedora.

Podemos hablar entonces de “emprendimiento” como la actividad iniciada por el “emprendedor” con objetivos y medios para llevarlos adelante.

Finalmente decimos “emprendedurismo” cuando hablamos de los estudios, las dinámicas sociales, las teorías, la herramienta, la política que tiene su foco en el emprendedor o en su actividad en general.
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23/1/09

Publicidad en Internet

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Las negrillas y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

CLAVES PARA SELECCIONAR UN PROGRAMA DE AFILIADOS

Autor: Gamarod
http://www.gamarod.com.ar/articulos/historias_de_exito.asp

Tomado de:

http://www.webtaller.com/maletin/articulos/claves_escoger_programa_afiliados.php

En 1997 Amazon lanzó el primer programa de afiliados (o asociados) y desde entonces ha ido surgiendo gran cantidad de ellos, dadas las ventajas que ofrecen tanto a los dueños del programa como a sus asociados.

Vamos a estudiar en este artículo ambos puntos de vista, el de quien se plantea la posibilidad de establecer su propio programa y el de quien desea cosechar algunas ganancias extras vendiendo productos ajenos o dirigiendo su tráfico a los sitios de otras personas.

Pero antes empecemos por lo más básico, ¿qué es un programa de afiliados? Podemos definirlo como un contrato establecido entre dos partes por el cual una de ellas se compromete a pagar a la segunda una suma concreta cada vez que, gracias a la acción promocional de ésta, un nuevo visitante, bien simplemente accede al sitio del contratante, bien realiza la compra de un producto o servicio, o bien lleva a cabo otras acciones, como la cumplimentación de un formulario, la subscripción a un boletín, la solicitud de una muestra o regalo, etc.

EL ASOCIADO

Para el futuro asociado el proceso es muy sencillo; tan sólo tiene que rellenar un formulario con sus datos (tras haber leído uidadosamente y grabado en disco los términos del contrato y todas las promesas y explicaciones que el contratante ponga ante sus ojos) e inmediatemente obtiene un código personal que, añadido a la dirección del sitio al cual se afilia, garantizará que toda visita proveniente de sus páginas será contabilizada como suya.

En algunos casos el afiliado tiene total libertad para promocionar el programa a través del correo electrónico, foros, etc., mientras que los dueños de otros programas, temerosos de las consecuencias del posible spam que puedan llevar a cabo sus afiliados, prefieren impedir estas prácticas y limitar la promoción aceptable a las páginas web.

Si el pago al asociado se va a realizar únicamente cuando el visitante realiza algún tipo de acción o compra un sistema de cookies se encarga de dar un margen, por lo general de treinta días, durante los cuales el afiliado podrá obtener una comisión sobre acciones o compras efectuadas en segundas o siguientes visitas por clientes enviados por él.

Los programas más sobresalientes permiten que toda compra efectuada por un cliente facilitado por un asociado devengue para siempre comisiones a éste, sin importar que hayan transcurrido años ni existir límite de compras o de otro tipo.

Generalmente el software utilizado en los programas serios da todo tipo de facilidades. El afiliado apenas necesita conocimientos para insertar el código, que obtiene de forma instantánea y automática, dentro del HTML de sus páginas.

Posteriormente tendrá acceso en todo momento a unas estadísticas personales que le indicarán cuántas visitas llegaron de sus páginas, si realizaron compras u otras acciones en caso de que el programa sólo pague por ellas, y cuánto dinero se le adeuda.

Los programas de afiliados suelen pagar mensualmente, siempre que se haya alcanzado una cantidad mínima, en torno a las 5.000 pesetas (30 Euros).

¿Cómo elegir entre todos los programas disponibles?

Es muy sencillo, pues sólo te serán realmente útiles aquellos que:

1. Estén directamente relacionados con la temática de tu sitio, y, por tanto, con los intereses de tus visitantes.

2. Que puedas integrarlos de manera que formen parte de tu contenido y lo amplíen y engrandezcan. Que supongan un valor añadido y no que sean un simple pegote publicitario.

3. Que sea un programa avalado por una firma que os ofrezca garantías tanto a ti, como asociado, como a tu apreciado público como sus posibles clientes.


Imaginemos que Eduardo monta un sitio dedicado a su gran afición por los bonsais y al cabo de un cierto tiempo es consultado diariamente por unas mil personas, de modo que decide obtener algún beneficio económico de su esfuerzo. ¿Qué programas ha de escoger?

Quien le visita busca, fundamentalmente y como en la mayoría de sitios web de cualquier temática, información, y, posiblemente, contacto con otros seres vivos que compartan su afición.

Por tanto, la mejor oferta será, en primer lugar, aquella que añada más información a la que se pueda encontrar en su sitio: enlaces a otros sitios sobre bonsais, especialmente si le pagan simplemente por la visita (su público no tiene que sacar el monedero para visitar otros sitios, de modo que es seguro que lo hará); en segundo lugar, cosas para las que sí es necesario hacer uso del vil metal, pero que ofrecen información sobre el objeto del deseo, o, por supuesto, el propio objeto: venta de bonsais, libros sobre estos arbolitos, videos, cd´s y software; en tercer lugar, lo que se aparta del objetivo del visitante (la búsqueda de información sobre bonsais) pero que está estrechamente relacionado con él: accesorios y herramientas de trabajo específicas para bonsais, medicinas contra plagas y enfermedades, y, también, enlaces y productos para plantas en general.

Para la venta de bonsais, en lugar de limitarse a poner un seco banner de la tienda de turno, Eduardo debería afiliarse a ¡meencantanlosbonsais!.com , un sitio que, de la forma más sencilla, le permite escoger los bonsais que quiere vender y deja que sean adquiridos desde sus propias páginas. De este modo, ¡meencantanlosbonsais!.com ,que no es tonto, aprovecha las ventas propiciadas por la confianza que el público de Eduardo ya ha depositado en él, y realiza, en la sombra y por su mediación, transacciones que de otro modo no habrían existido.

¿Y qué tal si se asocia a algún programa relativo a viajes? Al fin y al cabo, podemos razonar que al que le gustan los bonsais le gusta la naturaleza, y al que le gusta la naturaleza le ha de gustar viajar, aunque sólo sea a la montaña... Puede. Pero en el caso de Eduardo sería un error. La gente que acude a su sitio va en busca de información sobre bonsais y distraerla de su objetivo va a ser, además de difícil, totalmente erróneo.

Es cierto que sin duda alguien se interesará por los viajes u otro tema lejano al objetivo pero grato para cualquiera, pero la diferencia entre un enlace a otro sitio sobre bonsais y un enlace a un sitio de viajes puesto en las páginas de Eduardo es la misma que existe entre un ratio de clickthrough de un 50% y otro de un 2%
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